Consolidando los esfuerzos de la biofortificación en Guatemala

De la Promesa al Impacto

Fecha: julio 3, 2016 |
| Autor: administratorBio

El Informe de la Nutrición Mundial para 2016 pone como meta para 2030 erradicar la desnutrición en todas sus formas. La biofortificación forma parte de las estrategias para lograrlo.

Uno de los obstáculos más grandes contra los que debe luchar la humanidad es la desnutrición en todas sus formas.  Una de cada tres personas que vive en el mundo padecen de desnutrición.

El Informe de la Nutrición Mundial[1] de 2016 rechaza la creencia que la desnutrición es  ” normal” en nuestros países y, proponer formas y ejemplos para cambiar esta creencia y nuestra situación.  Dentro de estas formas se encuentra la biofortificación explicada por el Dr. Howarth Bouis, Director de HarvestPlus y galardonado con el Premio Mundial de la Alimentación 2016. El Dr. Bouis dice:

La biofortificación es el proceso de utilizar técnicas de reproducción convencional enriqueciendo a los cultivos de primera necesidad con altos niveles de vitamina A, zinc y hierro. Las variedades biofortificadas poseen alto rendimiento, son rentables para los agricultores, y ya se encuentran disponibles en una varios países.

Las evaluaciones proporcionan varios ejemplos de la eficacia y efectividad nutricional (van Jaarsveld et al. 2005; Hortz et al. 2012; Beer et al. 2014; De Moura et al. 2014), y un incremento en el número de instituciones nacional e internacional han puesto a la biofortificación convencional en sus políticas y programas. Varios gobiernos de África y Asia, el Banco Mundial, el Programa Mundial de Alimentos, y World Vision, están cada vez más convencido del importante rol que los cultivos biofortificados pueden tener en mejorar el estatus nutricional de los más vulnerables. El Centro Internacional de la Papa también ha estado ampliando efectivamente el alcance del camote anaranjado a través de sus programas y redes de organizaciones. 

Los principales retos para alcanzar a 1 billón de personas que sufren deficiencias de micronutrientes es crear una demanda sostenida de los productos biofortificados, dado que su demanda entre los consumidores y los tomadores de decisiones políticas es el última garantía para que la biofortificación pueda ser establecida dentro de los programas de investigación agrícola en los países.

Es muy claro. ¡Esto es una llamada a la acción! El Informe Mundial de la Nutrición 2016 recalca que para cumplir estrategias para lograr erradicar la desnutrición para 2030, hoy necesitamos principalmente:

1) Realizar decisiones políticas correctas y asumir el compromiso de elevar el tema de nutrición a la agenda política de cada gobierno.

2) Invertir más y mejor los fondos en la eliminación de la desnutrición a nivel país, puesto que se ha demostrado que cada dólar invertido en programas de nutrición eficaces representa un beneficio de 16 dólares.

3) E invertir en la aplicación de soluciones probadas y en la identificación de nuevas soluciones.

La ventaja de la biofortificación es que no solo mejora los alimentos que consumen las personas sino que además, en muchos de los casos, la dieta no debe ser cambiada. Asimismo es una estrategia que combina dos realidades de las personas alrededor del mundo: la agricultura y la nutrición. Ambas realidades combinadas cubren la necesidad más básica del ser humano, alimentarse.

¡La biofortificación le apuesta a alimentarse, pero alimentarse bien!

Escrito por Karen López, Semilla Nueva, Plataforma BioFORT.

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[1] Informe completo disponible en inglés en: Global Nutrition Report. Resumen ejecutivo disponible en español aquí.