Consolidando los esfuerzos de la biofortificación en Guatemala

Preguntas Frecuentes

1. ¿En qué consiste la biofortificación?

La biofortificación consiste en aplicar técnicas de fitomejoramiento para aumentar el nivel de proteínas, minerales, o vitaminas en diversos cultivos. Los alimentos biofortificados que trabajamos en la Plataforma BioFORT no son transgénicos. La Revolución Verde inició entre los años 1940 y 1950 con un gran incremento en el rendimiento de las cosechas que salvaron millones de personas que sufrían de hambruna. Sin embargo, las desnutrición aún continua presente alrededor del mundo. Una nueva Revolución Verde ha surgido haciendo las cosechas con mayor contenido de nutrientes mediante el proceso denominado biofortificación.

2. ¿Cuál es la diferencia entre la biofortificación agronómica y la biofortificación genética?

La biofortificación agronómica es el proceso de enriquecimiento de micronutrientes por medio de fertilizantes aplicados al suelo, foliarmente o por irrigación a los cultivos (Lyons, 2012; Mao, et al., 2014). Por ejemplo, la aplicación de zinc a cultivos de maíz en suelos deficientes puede aumentar la cantidad de este nutriente en el grano. La biofortificación genética se basa en el cruzamiento de genes de diferentes variedades pero de la misma especie, aprovechar su potencial genético y tratar de transmitirlos a otros materiales (Devaux, 2013), por lo cual la mayoría de cultivos biofortificados actualmente trabajados en Guatemala califican por la biofortificacion genética.

3. ¿Qué es fitomejoramiento?

El fitomejoramiento es la ciencia que tiene como objeto modificar o alterar la herencia genética de las plantas para obtener tipos mejorados (variedades o híbridos), mejor adaptados a condiciones específicas y de mayores rendimientos económicos que las variedades nativas o criollas (Vallejo, 1992). El fitomejoramiento ha contribuido en forma decisiva al incremento de la producción agrícola tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo durante el siglo XX. Algunas estimaciones revelan que en los países en desarrollo casi todos los cultivos realizan sólo el 20% de su potencial productivo. El déficit obedece a presiones abióticas (suelos inadecuados, sequía), pero también a algunas presiones bióticas, como enfermedades, plagas de insectos, maleza y nutrición deficiente de las plantas. El fitomejoramiento no resolverá todos estos problemas por sí solo, pero los fitomejoradores pueden contribuir a incrementar las cosechas mediante la creación de variedades mejoradas, aptas para las condiciones agroecológicas particulares de sus países, y con suficiente fuerza para tolerar las presiones que sufren en zonas donde a menudo los fertilizantes, los productos químicos y el riego son demasiado costosos o inasequibles (FAO, 2006).

4. ¿Es el mejoramiento convencional una modificación genética?

El mejoramiento vegetal no es un nuevo concepto. Los agricultores y pastores han manipulado la estructura genética de las plantas desde que se inició la agricultura, hace más de 10,000 años. Hoy en día, el objetivo de los fitomejoradores y genetistas modernos es producir cultivos con mayores rendimientos, mayor crecimiento, mayor resistencia a enfermedades, y/o mayor contenido nutricional. El mejoramiento puede realizarse de manera convencional o por una modificación genética, entendiendo que los dos conceptos no son lo mismo. El mejoramiento convencional de una planta se realiza a través del cruce con otra planta de la misma especie, y no por la incorporación de los genes de otro organismo en el genoma de la planta. Por lo cual es necesario realizar distintos cruces hasta lograr el cultivar con las mejores características deseadas. La biofortificación que trabajamos en Plataforma BioFORT corresponde a este tipo de mejoramiento convencional. El mejoramiento por ingeniería genética de una planta consiste en incorporar genes de otro organismo en el genoma de dicha planta. Estos cultivos son llamados transgénicos (BioFORT, 2015).

5. ¿Existe evidencia del impacto de los cultivos biofortificados?

Nueve estudios realizados en Etiopía, Ghana, India y Nicaragua, un grupo de un grupo de niños y niñas menores a 5 años recibieron una dieta que incluía maíz QPM (Quality Proteín Maize) por un período de 9 meses en promedio. El crecimiento promedio de éste grupo de niños y niñas fue de 0.11 cms/mes más que el grupo de niños y niñas que fueron alimentados con una dieta que incluía maíz convencional (Gunaratna, et al. 2010). En África, la prevalencia de deficiencia de vitamina A en niños menores de 5 años es de aproximadamente 42%. Sin embargo, la introducción del camote anaranjado con alto contenido en betacaroteno, precursor de la vitamina A, ha mostrado un incremento significativo en la ingesta de vitamina A entre mujeres y niños en Mozambique y Uganda. En niños de 6-35 meses, la vitamina A del camote contribuyó en un 78% del total de la ingesta de vitamina A en Mozambique. Otros estudios han mostrado un incremento de los niveles de vitamina A en la sangre (HarvestPlus, 2012). Estos estudios brindan evidencia del impacto positivo de los cultivos biofortificados en la nutrición de los seres humanos.

6. ¿Cuál es el costo efectivo de los cultivos biofortificados?

El Centro de Consenso de Copenhague es un centro de pensamiento que reúne a más de 100 economistas de renombre mundial, que investigan y publican soluciones innovadoras e inteligentes para los problemas más críticos para el mundo. En el consenso realizado en 2008, se estimó que la relación costo/beneficio de la salud al expandir el acceso de los cultivos biofortificados era de $ 17 en beneficios por cada $ 1 invertido. Y es que es supremamente importante determinar los beneficios de la inversión realizada en la biofortificación año tras año, para ello se ha desarrollado una métrica para medir el costo efectivo de los cultivos biofortificados (Meensakshi, 2009). Está métrica es Disability-Adjusted Life Years (DALYs) que permite medir la morbilidad y mortalidad relacionada con una enfermedad en particular, y expresa el resultado de su carga en un sólo índice: DALYs Perdidos. Estos DALYs perdidos están contenidos en una fórmula que se compone de Años de vida perdidos, debido a una causa específica de mortalidad (YLL) más Años de vida con incapacidad (YLD). Y el impacto económico se medirá por los DALYs con biofortificación menos los DALYs sin biofortificación.

7. ¿Existe un alguna medida para determinar el grado de prioridad que brindan los países a la biofortificación?

HarvestPlus es líder de una iniciativa mundial para mejorar la nutrición y la salud pública con el desarrollo de cultivos biofortificados. HarvestPlus ha desarrollado el Índice de Prioridad de Biofortificación (BPI, por su siglas en inglés) es un ranking que evalúa los avances nacionales en la incorporación de alimentos de primera necesidad ricos en vitaminas y minerales para luchar contra las deficiencias nutricionales. El índice de prioridad de biofortificación se enfoca en las dietas básicas. El Índice de Prioridad de Biofortificación (BPI) para Guatemala muestra lo siguiente: • Frijol con alto contenido en hierro: prioridad alta, Guatemala ocupa la posición No. 17 de 81 países. • Maíz con alto contenido en vitamina A: prioridad alta, posición No. 32 de 107 países. Puede visualizar el índice de prioridad de biofortificación aquí.

8. ¿Pueden los agricultores adoptar estos cultivos biofortificados?

En Uganda y Mozambique, el camote anarajando tiene altos niveles de betacaroteno o provitamina A. HarvestPlus realizó un programa de difusión en ambos países a gran escala, con el objetivo de alcanzar más de 24,000 familias agricultoras iniciales. Entre 2007 y 2009, había llegado a 149,000 hogares. En Uganda, a partir de enero de 2014 más de 55,000 familias campesinas habían adoptado el camote anaranjado, y se estimaba que 120,000 familias fueran a sembrar y consumir dicho cultivo biofortificado. Ghana en 1979 inició el Proyecto de Desarrollo de Granos, mediante el cual se realizaron investigaciones sobre el maíz de alta calidad en proteínas. En 1992 se liberó la variedad “Obatanpa” que significa “La buena madre lactante” en el dialecto local, la cual había alcanzado rendimiento mayores a los maíces locales. Para 2008, había 350,000 hectáreas plantadas con maíz de alta calidad en proteína. Cerca del 95% del maíz sembrado y el 90% de las semillas mejoradas para venta son QPM en Ghana (CIMMYT, s.f.). Ghana es considerado el país promotor de maíz de alta calidad en proteína (QPM) en el mundo, y nos muestra cómo los cultivos biofortificados pueden ser adoptados por la mayoría de productores de un país. El buen rendimiento, el sabor, el conocimiento del manejo poscosecha y la calidad nutritiva son características apreciadas por los productores y consumidores para estimular la masificación de un cultivo biofortificado en un país.

9. ¿Es la biofortificación la panacea para mejorar la nutrición?

Alrededor del mundo se han creado distintas estrategias para luchar contra la desnutrición, ejemplo de ellas son la fortificación comercial, suplementación, y biofortificación. En algunos países de la región latinoamericana se han tenido buenos resultados en la lucha contra la desnutrición con la institucionalización de políticas de fortificación de alimentos (Costa Rica, Chile). La biofortificación es un complemento para los programas de fortificación y suplementación que se ejecutan en áreas urbanas centralizadas, puesto que los cultivos biofortificados ofrecen una intervención basada en el área rural donde la principal actividad económica y de supervivencia es la agricultura y donde se concentran las poblaciones más desnutridas de los países (Bouis&Welch, 2010). 10. ¿Cuál es la diferencia entre un maíz híbrido QPM, como ICTA MAYAQPM, y una variedad de maíz QPM, como la nueva ICTA B9ACP? Con el maíz híbrido no puede guardarse semilla para sembrarla en la próxima cosecha, dado que la misma resultará más pobre en rendimiento que la original. Para el caso de la variedad de maíz QPM, ésta puede guardarse para sembrarla en la próxima cosecha y sus niveles de rendimiento pueden mantenerse. Cerca del 80% de los productores en el Trópico de Guatemala siembran variedades mejoradas o criollos.

10. ¿Cuál es la diferencia entre un maíz híbrido QPM, como ICTA MAYAQPM, y una variedad de maíz QPM, como la nueva ICTA B9ACP?

Con el maíz híbrido no puede guardarse semilla para sembrarla en la próxima cosecha, dado que la misma resultará más pobre en rendimiento que la original. Para el caso de la variedad de maíz QPM, ésta puede guardarse para sembrarla en la próxima cosecha y sus niveles de rendimiento pueden mantenerse. Cerca del 80% de los productores en el Trópico de Guatemala siembran variedades mejoradas o criollos.

11. ¿El sabor del maíz de alta calidad en proteínas es diferente al maíz normal?

La mayoría de productores y productoras de maíz de alta calidad en proteínas (QPM) coinciden que tanto el elote como la tortilla poseen una textura suave y un sabor más dulce que el maíz normal, sin ser una dulzura excesiva. En ensayos publicados, experiencias de ONGs locales, y hasta pruebas a ciegas, la mayoría de productores prefieren el sabor del maíz de alta calidad en proteínas que el de los maíces locales. En Tanzania, con el objetivo de evaluar la aceptación del maíz QPM por los consumidores, se preparó el ugali o la manera más común de preparación del maíz. Se utilizó Lishe K1, la variedad de maíz QPM, y maíz convencional. Los resultados demostraron que el 58% de los consumidores catalogaron como “muy bueno” el sabor del ugali preparado con maíz QPM sobre el sabor del ugali preparado con maíz normal (De Groote, et al., 2014).

12. ¿El maíz de alta calidad en proteínas es más susceptible a las plagas?

Aunque se ha mejorado mucho en las últimas décadas, desde el maíz original Opaco 2 hasta la invención de las semillas QPM por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo -CIMMYT-, el maíz QPM aún posee una incidencia más alta a las plagas de poscosecha, principalmente el gorgojo.

13. ¿Se pierde el valor nutricional del maíz de alta calidad en proteínas durante el proceso de nixtamalización?

Un guatemalteco en promedio consume 300 gramos de tortillas al día (Menchú&Méndez, 2011), por lo que juega un papel importante la conversión de maíz a tortilla del maíz de alta calidad en proteínas. Según estudios realizados por el Dr. Ricardo Bressani, inventor de la incaparina, se demostró que dicha conversión es igual a la de los maíces normales y la harina nixtamalizada tiene una calidad proteínica alta e igual a la del maíz crudo (Bressani&Joachín, s.f.).

14. ¿Dónde se encuentran disponibles las semillas biofortificadas?

En Guatemala, existen organizaciones produciendo semilla pero pocos producen semillas biofortificadas, a excepción del Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícola -ICTA- que ha sido el ente encargado de producir y desarrollar semilla biofortificada, y es donde actualmente se encuentra disponible. Para el caso de la semilla de maíz híbrido QPM la producción ha estado a cargo del Sr. René Velásquez y su empresa Productores de Semilla. La Red de Semillaristas de Guatemala -REDSEGUA-, quien ha producido semilla ICTA B7, dicha experiencia les ha valido para producir actualmente semilla de ICTA B9ACP (alta calidad en proteína) y ICTA-ChortiSMN. Asociación Semilla Nueva, está trabajando en un piloto con productores de la Costa Sur para la producción y venta de semilla de maíz ICTA B9ACP.

15. ¿Existe un frijol biofortificado para cada región del país?

En Guatemala tenemos diversos suelos, por lo que debemos tener muchas variedades de frijol adaptable a dichos suelos. Gracias a la colaboración del Instituto de Ciencia y Tecnología -ICTA- y al Centro Internacional de Agricultura Tropical -CIAT- se han desarrollado distintas variedades de frijol biofortificado. Éstas variedades son las siguientes: 1) el frijol ICTA SUPERCHIVAACM (alto contenido mineral) que es adaptable a localidades del Altiplano medio de Guatemala, situadas entre 1,600 y 2,300 metros sobre el nivel del mar; 2) el frijol ICTA CHORTÍSMN (sequía, mineral, negro) adaptable a localidades del Trópico, situadas entre 0 y 1,200 metros sobre el nivel del mar. Junto, el CIAT y ICTA están validando aun mas variedades con mejores rendimientos, niveles de hierro y resistencias a enfermedades.

16. ¿Qué pensamos hacer con la Plataforma BioFORT y los cultivos biofortificados?

En Ghana, en el año 1979, se realizó el Proyecto de Desarrollo de Granos el cual vinculaba gobiernos internacionales, organizaciones nacionales e internacionales, centros agrícolas, ONGs, universidades nacionales e internacionales, grupos religiosos y empresas privadas y avalado por el presidente de Ghana de aquel entonces. En 1992, se liberó la variedad de maíz QPM “Obatanpa”, su rendimiento fue mejor que el del maíz convencional, y gracias a estas características agronómicas, sus propiedades nutricionales, y el apoyo del Proyecto de Desarrollo de Granos, se logró que para 2008, aproximadamente el 95% del maíz sembrado en Ghana sea maíz QPM y el 90% de las ventas de semillas sea de maíz QPM (CIMMYT/CRI/CIDA, s.f.). El sueño de la Plataforma BioFORT es crear la colaboración permanente entre los actores involucrados en la iniciativa de masificar los cultivos biofortificados con el fin de de mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de las familias guatemaltecas.

17. ¿Todos los miembros de la Plataforma BioFORT consideran el maíz QPM como un maíz biofortificado?

El concepto de biofortificación es tan diverso y no existe uno reconocido a nivel internacional por lo que puede haber cierta duda sobre sí incorporar el maíz QPM en los cultivos biofortificados. Sin embargo, en 2015 la posición oficial de Guatemala frente al CODEX Alimentarius o Código de Alimentos de la FAO fue considerar como un maíz biofortificado al maíz QPM (Quality Protein Maize). Esta posición es reconocida por todos los integrantes de la Plataforma BioFORT.

18. ¿Un cultivo biofortificado conservará la misma cantidad de nutrientes aunque los suelos sean distintos?

Los suelos presentan distintas cantidades de nutrientes los cuales son absorbidos por las plantas de la semilla biofortificada. Si estos suelos o el manejo de los suelos es deficiente, el cultivo biofortificado no podrá desarrollarse positivamente y su valor nutritivo puede disminuir. Esto es especialmente el caso del zinc y hierro en cultivos de maíz, arroz, y frijol.

19. ¿Los agricultores sacrifican su productividad al trabajar con cultivos biofortificados?

En general los cultivos biofortificados solo serán adoptados si tienen rendimientos iguales o mejores que los cultivos tradicionales. Dado que Guatemala tiene varias zonas agroecológicas, esto crea un reto para la masificación de los cultivos biofortificados. En otros países cultivos biofortificados como frijol, camote, y maíz han sido adoptado a una escala grande, pero solo cuando el rendimiento ha superado el rendimiento de las variedades actualmente en uso. Por eso un enfoque principal de los programas de mejoramiento del ICTA, CIAT, CIMMYT, Harvest Plus, y otros es tener materiales con rendimientos más altos.

Fuente:
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BioFORT (2015). Preguntas Frecuentes: El mejoramiento convencional es una modificación genética. Recuperado en http://biofort.com.br/perguntas-frequentes/

Bouis, H.; Welch, R. (2010). Biofortification – A sustainable agricultural strategy for reducing micronutrient malnutrition in the Global South. Crop Science, Vol. 50, Marzo-Abril 2010.

Bressani, R.; Joachín, A. (2008). Caracterización química y nutricional de nuevas variedades de maíces de alto valor proteico. Revista 21. Guatemala: Universidad del Valle de Guatemala.

De Groote, H.; Gunaratna, N.; Okuro, J.; Wondimu, A.; Chege, C.; Tomlins, K. (2014). Consumer acceptance of quality protein maize (QPM) in East Africa. J Sci Food Agric 2014; 94: 3201-3212

Devaux, A. (2013). ¿Qué es la biofortificación genética y en qué se diferencia de la agronómica? [Mensaje de un Blog]. Recuperado en https://redepapa.org/2013/10/03/que-es-la-biofortificacion-genetica-y-en-que-se-diferencia-de-la-agronomica/

Disseminating Orange-Fleshed Sweet Potato: Findings from a HarvestPlus Project in Mozambique and Uganda. HarvestPlus. http://www.harvestplus.org/sites/default/files/HarvestPlus_OFSP_Brief_English_2012_v2_small.pdf Published 2012. Accessed 4 June 2015.

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